Después de muchos años de investigaciones, los científicos del Acuario
de la Bahía de Monterrey han desvelado uno de los secretos de la ciencia
marina que más quebraderos de cabeza ha dado.
El misterio del pez Macropinna microstoma, cuya peculiarida reside en
tener la cabeza totalmente transparente, por fin ha encontrado
explicación: los ojos del Macropinna son tubulares, extremadamente
sensibles a la luz y pueden girar en cualquier dirección dentro del
fluido transparente que tiene en su cabeza.

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